Tengo una carpeta en el email llamada Haters.
La reviso de vez en cuando, especialmente en el momento que me interesa dar un empujón a las ventas del negocio.

No falla.
Cuánto mejor te va, más haters tienes.
Yo los comencé a tener al superar por primera vez los 100k en 2021.
Es inevitable.
Con el tiempo he ido perdiendo a muchos.
Imagínate qué dirían de mi ahora que pude permitirme cerrar mi anterior empresa “simplemente” porque no me hacía feliz jajaja
Digo “simplemente” entre comillas, ya me entiendes. Me parece un razón extremadamente poderosa.
Lo importante aquí no es que tengas haters.
Lo verdaderamente relevante es la importancia que le das.
Quiero decir, que un tío con casi cuarenta tacos, que todavía vive con sus padres y se pasa el día haciéndose pajas con mujeres que jamás podrá tener, tenga un control emocional tan nulo como para escribir a desconocidos por internet (a los que ni conoce ni sabe nada de su vida) para tratar de humillarles, dice mucho de su realidad.
De sus traumas, de sus frustraciones.
De que su autoestima está tan por los suelos que la única forma que tiene de reafirmar su identidad es tratar de hacer de menos a los demás.
De que su necesidad de validación depende tanto de terceros, que es un adulto cero funcional, alguien completamente dependiente.
Cuándo te encuentres por la calle con un hater date cuenta de esto.
Date cuenta de que no es más que un pobre diablo que trata de escapar de su miserable vida vomitando su frustración y revolcándose en su propia mierda por redes sociales mendigando atención.
Es su forma de a ver si alguien le saca de su pocilga durante unos segundos.
Y luego, de nuevo a las pajas y a la mediocridad.
Entonces, yo te pregunto a ti, persona que construye, que montas proyectos, que ayudas a tus clientes, que vives tu propia vida…
¿En serio? ¿En serio me estás diciendo que te afecta lo que un hater piense o diga sobre ti?
¿En serio?
Recuerda, lo que los haters digan, piensen o hagan no dice nada de ti.
Dice todo de ellos.
Además de que el hate nunca viene de arriba, siempre de abajo.
Precisamente por eso, en mi newsletter diaria no te enseño a no tener haters. Es más, te enseño a tenerlos.
Es inevitable con lo que conseguirás con esta información
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